Alguna vez se pensó que el perfil del empresario o emprendedor era la de "un varón, en los primeros años de su tercer decenio de vida; pariente cercano de alguién que es ya dueño de una empresa; empezó a hacer dinero desde la niñez - vendiendo periódicos, cortando césped o algo similar; toma riesgos moderados y establece metas en el lìmite adecuado de sus capacidades. Se concluye que es poco probable que triunfen quienes carecen de esas características". Obviamente esto no se aplica en la actualidad.
Hoy, una persona de negocios podría ser un muchacho que deja la universidad y se dedica a una idea de negocio; o una mujer en sus cuarenta que pierde su trabajo y queda viuda al mismo tiempo y que inicia una pequeña empresa. Es decir que cualquiera de nosotros está en la capacidad de realizar y llevar a cabo esa empresa soñada.
No es posible medir mediante estudios estadísticos y menos hacer un perfil de los emprendedores. Pero les puedo mencionar una suerte de rasgos típicos de personas que están involucradas en los negocios.
Para empezar son muy trabajadores y esto tiene que ser natural pues ya no se tiene un jefe detrás. El iniciar un negocio implica una labor muy intensa asi que si no se es trabajador se necesita de mucha fuerza de voluntad.
También son personas en buen estado de salud y mental, pues se están introduciendo en un mundo de mucho estrés y una gran tensión.
Son tercos pues deben enfrentar a los comentarios negativos de amigos y allegados, pero además deben ser flexibles para aprender a reconocer sus limitaciones y a cambiar de idea si es que las cosas se presentan desfavorables.
También tienen que haberse habituado a trabajar en muchos casos, solo. Porque no tendrán muchas facilidades que se tiene normalmente en las empresas grandes o ya establecidas.
Tienen que ser creativos, pues las ideas en el negocio tienen que ser innovadoras para mantenerse en el tiempo. Y sobretodo tienen que ser responsables, porque hay otras personas que dependen de él.